lunes, 12 de agosto de 2013

Quiero ser un árbol


La utopía queda para la literatura, cuando se acaba el espacio entre tanto silencio.
Pero para los soñadores, no solo el cielo puede abrazar a las flores. También ellas pueden abarcar la eternidad.

Algún día podremos hacer el intento de pararnos firmes en el medio del jardín, con los pies en el cesped, y crecer con nuestros brazos hacia el sol, uniendo cielo y tierra, transformándonos en árbol (en utopía).
Rompamos las cadenas del orgullo. Debilitémonos como hojas del otoño, que con la imaginación, nunca caeremos del árbol de nuestro hogar.

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