domingo, 15 de diciembre de 2013

Escena alucinada de medianoche

Un cigarrillo pisoteado en el pasto mojado. Olor a humedad y a quemado. ¿Qué? No entiende. El perro camina nervioso alrededor de ella y cada tanto ladra y le olfatea los bolsillos de la campera. Molesta, se incorpora, maldice al pobre animal echándolo a un lado y mete su mano en un bolsillo tratando de comprender. ¿Preservativos? ¿Qué? 
En penumbras, camina tumbándose y tosiendo, hacia su casa. Al llegar encuentra la puerta abierta y algunos hombres que seleccionan objetos y marcan otros en busca de huellas. 

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