martes, 4 de marzo de 2014

Por siempre bocetos

Ayer concurrí al espectáculo cotidiano
del sol que se abría limpiando la lluvia
permitiendo a los árboles
que pegaran el estirón.

Hoy, de repente,
el bosque de mí es una
llanura empobrecida
y los árboles son autos en las rutas
que resbalan veloces con la misma lluvia
reventándose la cara en los muros inmensos
que ocultan la mirada niña que perdimos.

(FINAL ALTERNATIVO)

Nos queda la poesía en cada esquina
agazapada, tejiendo madreselvas en los muros
para que juntos,
cada uno,
lo trepemos.

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