viernes, 2 de mayo de 2014

Un día como hoy
tormentoso como hoy
con la caída del primer crash en el cielo
se me rompió algo por dentro
fue como una avalancha de gritos que se estamparon
contra un gran muro
y frente a mis ojos las sillas y las mesas volaron de repente
chocándose uno con otros.

¡CRAAASSSSSSSSSHHHHHHH!
el segundo relámpago se hizo sentir en mi espalda
como diciéndome "no estás sola
mi furia te acompaña".

Sólo de esa forma las sillas y las mesas
volvieron a sus lugares
y mi garganta escupió los lagartos que anidaban en ella
y mi cuerpo quedó temblando como afiebrado
pero ya no tuvo el impulso de correr sin rumbo.

Un día como hoy
supe que estamos hechos de un poquito de tormenta.

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