viernes, 15 de agosto de 2014

El sauce está solo allá en el patio
y llora lluvias de silencios y cenizas
entorpece el asfalto con cúmulos de latidos
un tumulto de voces que se agolpan apuradas
quieren salir y no pueden
quieren decir
y no pueden.

El sauce se vuelve extensión del cuerpo
somos el sauce
las palabras se nos vuelven carne
tormento
bilis verborrágica
somos el sauce entonces
sauce que muta
se vuelve volcán de flores putrefactas
sauce que se amordaza de miedo las raices
como quien toca las sábanas frías y mojadas
y desesperado balbucea sáquenme de aquí
mientras la noche muere en silencio
un día más como cualquiera.

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