viernes, 6 de noviembre de 2015

Amordazamos el miedo

y sonreímos:



Todo está bien. No pasa nada.



Le decimos al de al lado abrazame

pero no me preguntes

porque todo está bien

no pasa nada

abrazame.



Un segundo más tarde no sabemos qué acaba de pasarnos

qué hicimos

qué dijimos

qué fallido tuvimos

si cerramos la puerta con llave.



Somos el claustro que más tememos.



Las palabras mienten.

Necesitamos abrazos.

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